El Ahorcado

El Proceso de Saddam Hussein ha sido uno de los juicios más rápidos en derivar un veredicto, que por más deseado, no terminó de exponer las tantas crueldades a su pueblo y el pueblo Kurdo. En la horca, una vez más, se quedaron todos los secretos que seguirán penando la historia.

Durante el régimen de Saddam Hussein (1979-2003) tanto Amnistía Internacional como Human Rights Watch documentaron las violaciones cometidas en contra de los derechos humanos, mientras que los gobiernos occidentales prestaban insignificante atención a estos informes.

¿Por qué el proceso de Saddam Hussein se realizó con tanta rapidez? ¿Será que los secretos de Hussein involucraban también a EEUU? No olvidemos que durante sus viejas andanzas Hussein fue apoyado por el gobierno estadounidense, sirviendo así por varios años fielmente a la mano capitalista de los “Yankees”.

Según Human Rights Watch el juicio de Saddam Hussein fue defectuoso e injusto, particularmente durante la etapa de apelación donde la sentencia de 300 páginas y los argumentos de la defensa fueron estudiados en menos de tres semanas por la corte de apelaciones.

La prisa por ahorcar a Saddam Hussein, repudiada públicamente y principalmente por los organismos de derechos humanos, deja mucho que desear para la humanidad del día de hoy.

Mientras el occidente está constantemente en contra de la cultura musulmana, por el supuesto “fanatismo” religioso, por sus costumbres, como el uso del velo “hajib” para las mujeres, y muchos otros estereotipos acrecentados después del S11, la horca no parece ser algo que moleste a muchos, especialmente a aquellos que defienden la democracia occidental con gran orgullo y como el buen ejemplo para el resto del mundo.

Lo más sorprendente de esta ejecución, es que la horca es uno de los métodos más crueles y primitivos que se puedan utilizar en un siglo que debería traer con él, un avance no sólo tecnológico sino democrático en el pensar de los individuos. Sin embargo como castigo penal hasta el día de hoy se practican además como método de ejecución, la decapitación, la silla eléctrica, la inyección letal, el fusilamiento y la lapidación.

Que no nos sorprenda entonces, el día que EEUU legalice la tortura como método para contrarrestar el “terrorismo”, y cuando la euforia capitalista musulmana reafirme el endemoniado pacto con la locura de Bush y el dogma de los que creen adorar a Alá.

~ por lamenche en Enero 7, 2007.

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