¿Qué se lleva La Muerte?
No hay sensación más poderosa y única, cuando se puede celebrar eufóricamente la muerte de alguien. En países católicos, como muchos en Latino América, la celebración de la muerte es algo no bien visto. Incluso en México donde las celebraciones se dan desde la cocina de una casa hasta las tumbas de los cementerios, siempre hay un momento de recogimiento que acompaña el dolor de perder a alguien y el cariño de recordarlo.
Sin embargo, la muerte de pinochet (me voy a permitir escribir su nombre en minúscula), es un fenómeno que traspasa cualquier ritual de muertos, manifestándose en un accionar político eufórico por ambas partas, oposición y simpatizantes.
¿Imagínense ustedes, el poder que tiene la celebración colectiva que se desató al instante de anunciar su muerte?
Este sólo acto convierte la historia en un laberinto sin acabar, una historia sin final, pues los finales se van construyendo a medida que el tiempo desata las tensiones a través de los ritos inesperados que un pueblo inventa. Entre el dolor y la alegría, sentimientos contradictorios en sí, pero tan típicos de Chile, miles de personas celebraron la muerte de este dictador, el cual la actual juventud chilena a decidido llamar “perrochet”.
Pero vamos a una parte esencial de esta muerte: la impunidad.
Es cierto que “perrochet” se fue sin un juicio, y que a pesar de todo el repudio, fue acompañado y sepultado como un ser humano, condición que le negó a miles de chilenos, muertos y vivos. Pero la muerte no se lo lleva todo, pues nosotros “la memoria colectiva” estamos aquí, en esta vida y en este momento.
La justicia no sólo está aquí en la tierra, la justicia no sólo está en los salones de la corte, en las estructuras patriarcales, la justicia también se da en los individuos, en nuestros corazones, en nuestra visión y en la memoria que mantengamos para el futuro.
El juicio no se ha terminado, es más, el juicio no ha comenzado aún. Prepara lápiz y papel, y escribe tu propio juicio, tu lucha y tu veredicto, el juicio no le pertenece solo a uno, y éste se dará sobre el tiempo; el necesario para reencontrarse con la tranquilidad interna, ya sea aquí o en otra vida.
La historia no nos puede vencer, pues la historia es nuestra, y la reconstruimos día a día, los finales no existen, incluso cuando pensamos que todo lo nuestro ya esta resuelto. Aunque aún existan los seguidores de pinochet, la memoria colectiva, y la “otra justicia” se encargarán de repudiar su legacía y celebrar su muerte. Mientras tanto le deseo un epitafio que dice: Q.E.P.N.D. (Que en paz no descanse)

Cristo dijo en el sermón del monte: “Bienaventurados los que tiene sed y hambre de justicia por que ellos serán saciados” (San Mateo 5:5) Si aceptamos lo deicho por Jesús como verdadero, entonces cabe la pregunta ¿como han sido saciados aquellos que se vieron privados de un ser querido debido al regimen impuesto? Ninguno de ellos parece estar conforme ¿acaso no tuvieron suficiente sed y hambre de justicia? Diria que este no es el caso, pues han hecho todo lo posible para que se haga justicia.
¿Que sucede entonces? ¿Donde esta la justicia que Jesús prometio? Recordemos que estamos en el supuesto de que esta afirmación de Jesús es verdadera. No se apresuren aquellos que no crean en Cristo y concluyan que la afirmación de Cristo entonces es falsa no hay que envanecerse con razonamientos simplistas . ¿Qué entonces? me diran algunos… La clave esta en la justicia misma, pues la justicia como tal no es absoluta. ¿Cuál es entonces la justicia que aspiraba Jesús en el monte? o ¿Será que la “justicia razonable” no es tal? ¿Cuál es la Justicia que anhela Jesus?
Cuando supe que pinochet habia muerto me entristeci, no porque sintiera afecto por pinochet (ya que siento todo lo contrario), sino porque de inmediato se me vino a la cabeza las palabras de Cristo en el monte, hubiese deseado profundamente que fuera verdad aquel adagio popular: “Todo lo malo se paga en esta tierra”. pinochet entonces era el contraejemplo para que este adagio fuese totalmente falso. Quize entonces entender las palabras de Jesus en el monte, busque la verdad en las escrituras. Algo que decubri es que verdaderamente la justicia de Dios no es igual a la justicia humana, si se indaga en las escrituras para Dios no es menos grave mentir que matar. Dios ve con mas mancha aquel que miente con frecuencia que aquel que ha matado en una ocación. Luego por la justicia de Dios el mentiroso deberia pagar mas que el asesino en cuestion. La unica manera de no caer en juicio contra Dios es creer que Jesus es el hijo de Dios y todo aquel que cree en El no se pierde mas tiene vida eterna…
La justicia vendra entonces al final de los tiempos y todos aquellos que tuvieron hambre y sed de justicia seran saciados por la mano de Dios.
NO HAY QUE LUCHAR PARA CAMBIAR EL MUNDO. HAY QUE LUCHAR PARA CAMBIAR NUESTRO CORAZON…
Es algo realmente extraño lo que paso ; mmm.. nunka pense ke llegaria este momento … pense ke nunka se iba a morir este desgraciado …..
Siempre pense ke cuando se muriera iba a celebrar con alegria y euforia .. pero no …
la alegria siempre estuvo en mi corazon pero pense ^^cuando murio salvador allende no soporte la idea de ke ese desgraciado gozara con ese sufrimiento ^^; entonces creo ke un0 nunka debe celebrar de esa manera la muerte de alguien .
Pero de ke sirvio ke se muriera si nunka lo juzgaron por nada yo hubiese preferido ke ke viviera por siempre y sufriera por todo lo ke hiso ……
SE MURIO EL TIRANO ;
PERO ALLENDE VIVE POR SIEMPRE
Gracias a los chilenos que han contestados, dos generaciones, dos maneras de ver la vida. Un “cura revolucionario” que hable con el corazón del amor y de las decepciones. Una joven que casi no lo conoció, pero que lo odia, es más aún, una joven que lleva en alma a Salvador Allende, ejemplo claro que las balas matan a una persona, pero nos sus ideales, y hoy Allende se ha multiplicado en miles de otros que traen esperanzas.
La Menche